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. 31/08/2017

Sonic Mania nos cuenta los sucesos ocurridos tras Sonic 3 & Knuckles, donde nuestros protagonistas se están tomando un merecido descanso después de salvar Angel Island, pero pronto Tails detecta una energía mayor que las de las Chaos Emeralds y convence a su erizado amigo de ir a investigar dicha fuente de poder, pero al llegar allí montados en Tornado son sorprendidos por los Hard-boiled Heavies, un equipo de robots que el Dr Ivo Robotnik (me niego a añadir eso de Eggman) ha enviado para hacerse con lo que sea que Tails ha detectado y así conseguir el control del mundo. Todo esto provoca que Tails, Sonic y su reciente aliado Knuckles, se pongan manos a la obra e intenten detener los planes de Robotnik.

Atentos porque esta simple historia (no necesitamos más), es el comienzo de uno de las mayores alegrías videojueguiles hasta la fecha.

¿LO HAS JUGADO YA?

 

Si la respuesta es no deja de leer y vete a disfrutar del mejor juego de Sonic en años… O bueno, pensándolo mejor quédate, lee lo que te cuento sobre el juego y después truene o nieve corre a jugarlo, no seas insensato.

En mi caso, he tenido la suerte de ser elegido para jugar y analizar Sonic Mania, y menciono a la suerte porque es tal la expectación que teníamos por este juego que la mayoría de los colaboradores de la web estábamos deseando ser el que disfrutara de él. Lo que más se oía entre mis compañeros era: “por fin un juego bueno de Sonic”, pero en honor a la verdad, yo soy de los que piensa más bien en: “por fin un videojuego que nos devuelve la magia y la jugabilidad de antaño”. Porque ha habido juegos de Sonic (pocos) con los que yo me he divertido, como el para mí infravalorado Sonic Generations.

Y bueno… por fin ha llegado el día en el que los fans del erizo levantamos los brazos, dibujamos nuestra mejor sonrisa y alzamos nuestras plegarias a Dende por traernos un juego que pone a Sonic en el lugar que ocupó en la época de los 16 bits, donde Sega y su erizo gozaban de su mejor momento.

Pero, una vez llegados a este punto, debemos analizar el juego como analizaríamos cualquier otro, intentando dejar la nostalgia a un lado, cosa que ya os adelanto… no voy a conseguir, porque uno de los valores de Sonic Mania es precisamente ese sentimiento de nostalgia que nos invade cada vez que rememoramos nuestras partidas de niños, porque aunque el juego pueda jugar a los más pequeños, es innegable que está pensado para los que crecimos con los primeros juegos de Sonic. Pero consiguiendo ser pragmático por un momento debo hacerme dos preguntas para resumir lo que vais a leer en las próximas líneas, ¿es Sonic Mania el juego que los fans esperábamos? Y, ¿es Sonic Mania el juego definitivo de Sonic? La respuesta para estas preguntas es sí y no, respectivamente.

¿POR QUÉ ES EL JUEGO QUE ESPERÁBAMOS LOS FANS?

 

Cómo he mencionado antes, la nostalgia es la culpable que hay detrás de esta afirmación y es que, por primera vez en muchos años, Sega nos trae un juego como los de antes, y eso es precisamente lo que queríamos. Nunca mejor dicho eso de “Sega nos trae”, ya que en esta ocasión la compañía se ha dedicado tan solo a publicar el título, que en realidad ha sido desarrollado por Christian Whitehead, Headcannon y PagodaWest Games, bajo la supervisión del Team Sonic, que está centrado en el desarrollo de Sonic Forces, juego al que le pronostico un futuro… complicado, pero no seré yo el que lo juzgue sin probarlo. Como dato curioso, decir que el grupo de desarrolladores llegaron a este proyecto tras realizar remakes de otros títulos de Sonic.

En nuestro plataformero viaje para derrotar a Robotnik y su ejército, disfrutamos de zonas clásicas reimaginadas como Green Hill o Hidro City, y de otras tantas completamente nuevas como la bucólica Press Garden o el magnífico Studiopolis. Las fases “antiguas” han sido rediseñadas en algunas secciones, alargando su longitud y añadiendo nuevas mecánicas que no estaban en los juegos clásicos como el Drop Dash, movimiento con el que podemos aterrizar de un salto con un Spin Dash, u otras no jugables pero que si afectan al juego, como el viento en contra o que los escudos que encontramos en los monitores que hay por las fases interactúen con el entorno, como prender el aceite si llevamos el escudo de fuego o pegarnos a los imanes si es el escudo eléctrico el que llevamos equipado.

Como novedad, nos enfrentamos a jefes finales al terminar cada acto de los dos con los que cuenta cada zona, algo que se había visto en juegos modernos pero no en los clásicos. Jefes que también han sido reimaginados en su mayoría, basándose algunos en modelos de otros juegos de la franquicia, y en muchos casos usando a los Hard-boiled Heavies como enemigos.

Los amantes de los píxeles (entre los que últimamente me incluyo en contadas ocasiones) encontrarán en Sonic Mania un juego muy muy cuidado, con gráficos “antiguos” pero adaptados a alta definición y que tan solo en contadísimas ocasiones tiene ligeras bajadas de framerate. Las animaciones clásicas han sido ligeramente rediseñadas y ampliadas con algunas nuevas para abarcar las mecánicas que el juego añade a los clásicos del erizo. Es cierto que, como ya he mencionado en otros análisis, la estética píxel comienza a saturarme, pero es que esto es Sonic y la nostalgia vuelve a nublar mi juicio, lo que hace que lo vea todo precioso la verdad. Hasta el más mínimo detalle tiene estética y sabor a Sonic clásico, lo que dice mucho del trabajo de investigación de los desarrolladores, ¡chapó por ellos!

En cuanto a la jugabilidad, los controles son tan simples como siempre pero es que no hace falta más, responden a la perfección y convierten Sonic Mania en un gustazo. Cualquiera que haya jugado alguna vez a un Sonic clásico no tendrá ningún problema en cuanto al control del juego, ni siquiera para hacerse con las nuevas mecánicas.

Podemos comenzar una partida como Sonic, Tails, Knuckles o en cooperativo como en el Sonic 2. En el caso de elegir a Knuckles las fases son ligeramente diferentes, pero en esencia es lo mismo.

Estamos ante un título muy rejugable, ya que una vez terminemos la historia tendremos la posibilidad de recorrer de nuevo todos los actos, para así conseguir desbloquear los extras y esmeraldas repartidas en dichos niveles, que tienen multitud de caminos que recorrer. Es más, la única forma de terminar completamente todos los jefes finales del juego es consiguiendo todas las esmeraldas. La forma de conseguirlas es encontrar un anillo gigante de los que hay distribuidos por cada uno de los actos, que nos teletransporta a una fase bonus al estilo de Sonic CD, donde tendremos que recoger esferas azules para aumentar la velocidad de nuestro puntiagudo protagonista, hasta alcanzar a un ovni que transporta nuestro objeto de deseo.

Los extras los desbloqueamos gracias a los niveles de bonus más famosos de la historia de Sonic, en un mundo esférico recogemos anillos y esferas azules, con cuidado de no tocar una esfera roja que hará que perdamos la oportunidad de conseguir una medalla de plata, si terminamos recogiendo todas las esferas azules; o una medalla de oro, en el caso de que consigamos además todos los anillos.

En cuanto a modos de juego tenemos el modo Competición en el que retaremos a un amigo a ser más veloz que nosotros en acabar los niveles del juego, y el modo Cronómetro que como su nombre indica nos retará a superar las fases en el menor tiempo posible y poner nuestro nombre en la clasificación global de Sonic Mania.

Pero después de mencionar todo lo bueno que tiene Sonic Manía, que es mucho, llega el momento de hacernos la otra pregunta de la que hablábamos antes…

¿POR QUÉ NO ES EL JUEGO DEFINITIVO DE SONIC?

 

Como vengo diciendo, la nostalgia es la mayor baza de los desarrolladores, pero con lo que no contábamos es con que ese sentimiento suele llenarnos el corazón de las bondades de un “tiempo mejor”, pero si nos paramos a pensar, resulta que ese pasado que recordamos con alegría también está repleto de cosas mejorables…

Esos rebotes eternos en los que la dirección va cambiando y se hace complicado que la velocidad siga su curso, ya que acabamos siempre frenados por no saber en qué dirección debemos dirigir el control, los bloques que nos obstaculizan el paso y acaban matándonos aplastados o sobre todo el modo cooperativo que como en el citado Sonic 2 no es bueno, Tails es una mera comparsa en un viaje en el que Sonic lleva las riendas, y el pequeño zorro de dos colas solo es útil en distancias cortas o facilitando ligeramente los jefes finales gracias a su “inmortalidad”. Y según parece, los desarrolladores no aman especialmente el multijugador ya que el otro modo para compartir del que ya he hablado antes, parte la pantalla en dos pero sin escalar proporcionalmente lo que vemos, simplemente lo aplasta y puede que sea deformación profesional, o simplemente que el juego tiene tan pocos fallos que este se hace notar, pero es una de las cosas que más me ha fallado del juego.

Además, Sonic Mania tiene su peor problema en lo que también es su mejor virtud, es un calco del pasado. Pese a las pequeñas actualizaciones y mejoras, el juego no avanza excesivamente, nos ha llegado al corazón porque conserva todo lo que hizo grande a Sonic durante la época de los 16 bits, pero personalmente necesito una mejora para el siguiente juego, no usar gráficos pixelados y mirar un poco hacia juegos como Rayman Origins y Legends o el magnífico Ori, que conservan la jugabilidad típica de los juegos de plataformas pero con esa preciosa estética que quedaría de lujo en un juego de Sonic. O por qué no buscar la forma de adaptar la estética de los vídeos de animación que hemos visto durante la promoción del juego. Además, si algo me gusta de los juegos modernos del erizo es su variedad de personajes, como Shadow, Silver, Blaze y muchos más, cosa que también se debería usar en un hipotético juego definitivo de Sonic, lo que hace que recuerde de nuevo a Rayman con su galería de héroes. Qué bien haría el Team Sonic en echarse a un lado y dejar a Christian Whitehead, Headcannon y PagodaWest Games que el mismo trabajo de investigación que han hecho con los Sonic clásicos, lo hagan ahora para adaptar las bondades de juegos como los citados Rayman u Ori, el remake del Castle of Ilussion, Trine u otros muchos que podrían aportar grandes características a un juego de Sonic.

Una razón más por la que podemos pensar que Sonic Mania es un juego antiguo ligeramente rediseñado (aunque muy acertadamente) a los tiempos que corren es el listado de logros, al menos en la versión de PlayStation 4, ya que tiene toda la pinta de que está ahí más por obligación que por hacerle un bien al juego o al jugador.

PODEMOS ESTAR CONTENTOS, PERO NO QUEDARNOS TRANQUILOS

 

Es cierto que Sonic Mania es un juegazo, que ha dado de lleno en lo que los fans buscábamos y que ojalá hubiera llegado antes a nuestras vidas, mucho antes. Tiene todo lo bueno de los juegos de antaño, pero también lo menos bueno, por eso no podemos quedarnos sin pedir que SEGA vaya un paso mas allá, que ya es hora de quitarle la franquicia al Team Sonic, (que a falta de ver lo que hacen con Sonic Forces, creo que han gastado todas sus ideas) o al menos dejarles con el Sonic moderno y que los que han desarrollado este juego tengan la oportunidad de dar el siguiente paso con el Sonic clásico, para así traernos el juego definitivo del erizo azul, un Sonic de nueva generación pero respetando al clásico. Se me hace la boca agua solo de pensarlo…

Creo que la propia SEGA sabe que es el juego que queríamos pero no el mejor juego que se puede hacer de Sonic, por eso que el precio sea de unos reducidos 19,99€, lo cual es un regalo para los jugadores. Así que ya sabéis, estáis tardando en haceros con Sonic Mania y disfrutar de uno de los mejores juegos de plataformas que hay actualmente en el mercado, sobre todo si estás dentro del target que SEGA buscaba con este lanzamiento, los que fuimos jóvenes en la década de los noventa.

Lo mejor

- La nostalgia
- El mejor juego de Sonic en mucho tiempo
- Sus niveles
- Sus mejoras con respecto a los clásicos
- Su jugabilidad y diversión

Lo peor

- Es un globo sonda
- Pantalla achatada en modo competición
- Modo cooperativo "de mentira"

Mota

David Mota Escolar

Diseñador - Redactor

dmota@videojuegosyconsolas.com

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