logo header
« Volver al listado
. 18/04/2017

The Banner Saga es el primer juego de una trilogía desarrollada por Stoic, estudio norteamericano formado por 3 ex-empleados de BioWare (Alex Thomas, Arnie Jorgensen y John Watson).

Juego de rol por turnos que llegó a Steam y OS X en 2014, gracias a una exitosa campaña de crowdfunding en KickStarter de la que recaudaron más de 700.000$, cuando su meta estaba marcada en 100.000, cifra que superaron en tan solo un día, llegando a superar los 20.000 patrocinadores en total. Y ahora, en 2017, he tenido la posibilidad de jugar en PlayStation 4, que es la versión que voy a desgranar en este texto.

 

UNA HISTORIA ÉPICA

 

Para empezar he de admitir que, aún teniendo un 79 en Metacritic, The Banner Saga no es a priori mi tipo de juego, pero me ha tenido enganchado de principio a fin, gracias a su historia. Y es que hablar de la historia de este juego, es hablar de una epicidad digna de sagas como Reinos Olvidados, Dragonlance o La Rueda del Tiempo (aunque mucho más sencilla que la historia de Rand al’Thor). La diferencia con estas obras literarias es que están basadas en la Edad Media, mientras que The Banner Saga cuenta una historia nórdica de gigantes, humanos y dioses desaparecidos. Desde el comienzo nos adentramos en una narración que nos traslada a países lejanos que, desde que fueron creados por los antiguos dioses, han vivido dos grandes guerras. La primera de ellas tuvo lugar entre los Varl (gigantes) y los humanos, que a su término dio lugar a una tregua entre las dos razas, otorgando una frágil convivencia. La segunda gran guerra tuvo a los Varl de nuevo como protagonistas, pero esta vez sus enemigos eran los Dredge, gigantes de piedra temibles y además, los funestos protagonistas en los problemas que están por llegar y que amenazan con derivar en la tercera gran guerra…

No quiero contar más sobre lo que nos narra Stoic en The Banner Saga porque, como os decía, es la parte que a mí más me ha interesado y destriparla es estropear gran parte de la experiencia del juego, solo decir que nos hará pensar en que afirmar quién es el villano de una guerra depende mucho desde los ojos que ven la historia.

Para mí es tan buena esta historia, no solo en lo que cuenta en The Banner Saga, si no en lo que se ve que me voy a encontrar en la segunda entrega y lo que está por venir en la tercera, que me siento necesitado de una serie de libros, cómics o películas que cuenten en otro formato estas leyendas nórdicas.

ESTRATEGIA POR TURNOS CON TOQUES DE ROL

 

Cuando he mencionado que The Banner Saga no es mi tipo de juego, es porque está muy basado en la estrategia, tanto en las batallas, como en el resto de la aventura, en la que controlaremos a dos grupos con diferentes protagonistas que han tenido que partir desde distintas partes del mundo debido a la amenaza Dredge, unos buscando una ofensiva contra estos tremendos rivales y otros alejándose lo máximo posible de ellos. Durante el viaje gestionaremos todas y cada una de las decisiones que pueden surgir durante una larga travesía, como la gestión de los recursos o la resolución de conflictos entre los miembros de nuestra caravana, que aglutina dos razas diferentes que no han conseguido olvidar sus diferencias, y tampoco han dejado todo el rencor atrás. Pero debemos tener en cuenta que nuestras decisiones marcarán el devenir de la historia y en algunas contadas ocasiones cambiarán los acontecimientos que están por llegar.

Durante los tramos de viaje, básicamente vemos un plano muy abierto que muestra como los miembros de la caravana caminan en horizontal por escenarios ilustrados a mano, mientras que las estadísticas de días de duración del viaje, recursos o moral de la comitiva, entre otros, se nos muestran en la parte superior de la pantalla. Y son estos datos los que variarán cada vez que nos aparezca un cuadro de diálogo para contarnos una nueva situación entre los viajeros obligándonos a tomar algunas decisiones, como castigar físicamente a un ladrón, desterrarle o solo advertirle.

Las batallas también son completamente estratégicas, basadas en dos números, armadura y vitalidad, teniendo cada participante en la batalla un valor de cada uno de estos factores que repercute directamente en el daño que puede hacer a sus enemigos y en la resistencia a los golpes que atesora. Por ello debemos pensar muy bien a cuál de estos valores atacar en nuestros turnos, ya que para acabar con un enemigo hay que agotar su vitalidad, pero si tiene mucho nivel defensivo casi no haremos mella en su salud. Pero en los combates no solo sirve atacar, tendremos que gestionar qué personajes participarán, su equipo de combate y su situación en el campo de batalla, para conseguir una posición de superioridad para nuestros siguientes movimientos. Los combates recuerdan a juegos como Final Fantasy Tactics y he de reconocer que a mí en algunos tramos de la historia, se me han atragantado, lo que me ha obligado a seleccionar el modo fácil durante esos momentos, ya que la dificultad se puede ajustar en cualquier momento de la aventura. Se conoce que en Stoic vieron que en algún combate se les fue la mano y no soy yo el único “manco”.

Los escasos tintes roleros los vemos en la evolución de los protagonistas, que irán subiendo de nivel según las muertes que consigan en las contiendas y a los que podremos equipar con un objeto para aumentar sus cualidades. Dichos objetos los podremos comprar en mercados localizados en los campamentos que encontremos durante nuestro largo viaje, donde además de adquirir objetos podremos hacernos con recursos para evitar que durante el viaje nuestra caravana se vea mermada por el hambre. La moneda que utilizamos es nuestra reputación, que ganamos en forma de puntos en las batallas y en algunas de las decisiones que tomemos durante el viaje.

El que perdamos una batalla no nos llevará necesariamente al final de la partida, esto solo ocurre en contadas ocasiones cuando (parafraseando al Doctor) nos encontramos en un punto fijo en el tiempo. En el resto de ocasiones, el resultado de las batallas será una “decisión” más que tomemos para el devenir de los acontecimientos.

CUANDO EL ARTE SE COME UN JUEGO

 

Casi todo en The Banner Saga está cuidado y mimado al detalle y el arte no iba a ser menos. Solo superado por la historia, el arte se convierte en santo y seña de la saga, con sus animaciones, fondos y personajes ilustrados a mano que elevan la experiencia de juego a un nivel altísimo, digno de producciones mayores.

Bien es cierto que se echa en falta mayor número de ilustraciones para los personajes, ya que en las conversaciones entre los protagonistas, cada uno de ellos es representado con una sola ilustración durante todo el juego (en realidad uno de los personajes cambia su ilustración, pero por causas mayores). Y esto hace que dichas conversaciones incluso resulten cómicas a veces, ya que debido al gran número de personajes en el juego, a cada uno de los importantes se le ha otorgado un elemento diferencial por si no recordamos los nombres, al menos recordemos la apariencia de éstos. Y digo que resulta cómico porque nadie, por muy guerrero que sea, tendría una charla sobre hidromiel con el hacha desenfundada o iría hablando con todos con la pluma de escriba en la mano para recordarnos que es el historiador…

Pero, salvando este pequeño detalle, hay que reconocer que el arte conceptual encaja a la perfección con la saga y que si los personajes llaman la atención, lo de los escenarios mientras viajamos resulta verdaderamente bonito de ver. Como el juego no tiene animaciones más allá de los combates y pequeños bucles en los escenarios y las conversaciones, las localizaciones que vemos durante los viajes están hechas en varias capas y al moverse dan la sensación de profundidad, gracias al “scroll parallax” que hace que cada plano de profundidad se mueva a una velocidad diferente.

Las animaciones de las batallas también están hechas de una forma tradicional y se nota, se nota ese toque a películas como En Busca del Valle Encantado o Anastasia, que da la sensación de que le falten frames por segundo, pero que da al juego de una personalidad digna del gran Dragon’s Lair.

TRADUCCIÓN, ESE MALDITO ENEMIGO

 

Parece ser que el mercado en español no es demasiado rentable para los estudios de desarrollo, ya que muchos videojuegos ni siquiera traen los textos en nuestro idioma y no hablemos de los doblajes, que suelen brillar por su ausencia, salvo en grandes desarrollos. Por ello es de agradecer que tengamos The Banner Saga en español, pero lo cortés no quita lo valiente y hay que admitir que la traducción es mala, no porque tenga problemas de localización, cosa que puede entenderse por la dificultad que conlleva, si no porque los problemas son de redacción. Una historia relativamente densa como la de The Banner Saga, con muchos nombres nórdicos, cantidad de dioses y nombres de razas con muchas erres, ya es tirando a compleja de entender por sí misma, pero si a esto le sumamos estos problemas la cosa se complica y a veces puedes perder el hilo de la historia, sobre todo en fases con una menor importancia para la trama.

 

EL SONIDO NO ESTÁ A LA ALTURA DE SU BANDA SONORA

 

La banda sonora está muy bien, no en vano su compositor es Austin Wintory, autor de la brutal banda sonora de Journey y de algún triple A como Assassin’s Creed Syndicate. Además en ella participan varios artistas a los que sigo desde hace años en YouTube: Taylor Davis, Malukah y Peter Hollens. Este detalle se me escapó hasta que reconocí la inconfundible voz de Malukah en el genial tema que suena al final del juego.

Pero aún teniendo una gran banda sonora, he de reconocer que he necesitado poner Spotify mientras jugaba. ¿Por qué? Porque The Banner Saga es un juego de leer, mucho, y en la gran mayoría del tiempo la música de fondo es tan discreta que, unido a la mala traducción, puede llegar a provocar un sopor difícil de superar… ¿Será esta la razón por la que soy tan malo en los combates? ¿Es que llegaba medio dormido? Fijo que es eso… 🙂

AL RICO BUG, OIGA

 

The Banner Saga está muy cuidado, pero ni eso evita los errores… No sé si en las versiones de PC, OS X o móviles también ocurría, pero en PlayStation 4 me he encontrado tres bugs con bastante mala leche, sobre todo dos de ellos…

El menos molesto es aquel en el que si intentas comprar algo en el mercado sin tener reputación suficiente, el mensaje de alerta no te dice cuánto te falta si no que aparece una variable de programación que afea bastante el mensaje.

Los otros dos errores pasan de lo estético a lo “cabroncete”. Uno ocurre cuando pierdes una batalla de las que tienes que ganar sí o sí y tienes que cargar la partida de nuevo, pues bien, la opción de cargar el último punto de control directamente no funciona, tienes que ir a la última vez que hayas guardado manualmente. Esto no implica mucho problema gracias al autoguardado y los numerosos puntos en los que se guarda la partida automáticamente, solo te hará perder unos minutos, pero en el caso de que se pueda quitar la opción de autoguardado (no lo he comprobado) no lo hagáis… avisados estáis.

El último de estos bugs recurrentes es un problema al limpiar la información que aparece en la pantalla. Y es que cuando ganas reputación, pierdes o acumulas miembros en tu caravana o incluso tienes una conversación secundaria en la que el cuadro flotante ocupa la mayor parte de la interfaz, es posible que esa información se quede fija en tu pantalla. Yo me tiré dos horas con un mensaje que ponía “-3 miembros del clan” en el centro de la pantalla y ya tuve que reiniciar el juego cuando uno de esos cuadros de diálogo se me quedó perenne quitándome la visión de una batalla.

EL RESULTADO ES INDISCUTIBLEMENTE BUENO

 

Como conclusión decir que, no soy el target de The Banner Saga y probablemente lo consumiría mucho más agusto en otro formato, como cómics o películas, pero que aún así la historia, el arte y lo entretenido de las batallas han hecho que me quede hasta el final y que esté deseando acabar este análisis para seguir con The Banner Saga 2, esperando al lanzamiento del juego que cierre la trilogía. Si tenéis opción no dudéis en embarcaros en este viaje al otro lado del mundo.

 

¡BONUS!

 

En este análisis hemos querido añadir algo especial, hecho con toda nuestra ilusión y que esperamos que os guste. La primera ilustración original de VyC sobre el juego analizado que podéis ver aquí.

En el futuro intentaremos crear más de estas ilustraciones basadas en videojuegos porque disfrutamos haciéndolas, así que si tenéis alguna preferencia comentadlo y haremos lo posible.

Lo mejor

- La historia épica y nórdica.
- El arte hecho a mano
- La banda sonora

Lo peor

- La traducción
- Molestos bugs

Mota

David Mota Escolar

Diseñador - Redactor

dmota@videojuegosyconsolas.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro Neswletter

Y entérate de todo lo que te ofrecemos. Noticias, Reviews, Hardware, Sorteos y mucho más.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de éstas y de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies